Como ya es evidente, la relación financiera de los usuarios se está fragmentando entre múltiples proveedores, cuentas y plataformas. Una misma persona puede interactuar con bancos, fintechs, billeteras virtuales, PSP y otros servicios, y cada nueva conexión agrega un punto en el que hay que comprobar que quien está operando sea realmente quien dice ser.
Open Finance multiplica estas conexiones y puntos de interacción. En este marco, la identidad adquiere un rol central en la seguridad, más allá del onboarding, y reforzar los controles de identidad se vuelve cada vez más importante.
Según TransUnion, la tasa global de intentos de fraude digital sospechosos en 2025 fue de 3,8% y la de intentos de account takeover aumentó 37% entre 2024 y 2025. Además, 8,3% de los intentos de creación de cuentas digitales fueron sospechosos de fraude, mientras que 26% de los consumidores dijo haber perdido dinero por fraude digital durante el último año.
Un reporte de LexisNexis Risk Solutions indica, por su parte, que la tasa global de ataques aumentó 8% en 2025 e identifica las identidades sintéticas, los bots y el account takeover entre los fenómenos relevantes.
El fraude no solamente evoluciona, sino que se adapta a la digitalización de los servicios. Por eso, las soluciones de finanzas embebidas y los desarrollos de Open Finance necesitan incorporar más señales para evaluar el riesgo y fortalecer la seguridad.
En América Latina, TransUnion reporta que el 41% de los adultos afirmaron haber sido blanco de fraude digital en 2025. Al mismo tiempo, las inversiones corporativas en mitigación redujeron las tasas de intentos de fraude digital sospechosos en un 46% entre 2024 y 2025. Aun así, la actividad sospechosa sigue concentrándose en la creación de cuentas y el inicio de sesión.
En este contexto, no alcanza con detectar una transacción fraudulenta. También es necesario determinar si la identidad que está detrás de ella es confiable.
Las APIs de identidad móvil, o APIs de Mobile ID, permiten incorporar señales de la red móvil —como número, SIM, dispositivo o ubicación— a las decisiones de autenticación y prevención del fraude en tiempo real. No reemplazan los mecanismos existentes, sino que los complementan con una capa adicional de confianza.
Con estas soluciones, la identidad puede evaluarse en distintas etapas del ciclo de vida y no solamente durante el onboarding. También permiten establecer políticas que refuercen los controles cuando aparecen señales de riesgo, sin someter a todos los usuarios al mismo nivel de fricción.
Por ejemplo, la API de Number Verification permite comprobar en tiempo real que el número utilizado para acceder a una aplicación corresponde al número asociado a la SIM del dispositivo desde el que se está accediendo.
Una de sus ventajas es que la verificación puede hacerse de manera silenciosa. En lugar de pedirle al usuario una prueba adicional, como un OTP recibido por SMS, la aplicación puede consultar una señal que ya existe en la red móvil.
Por su parte, la API SIM Swap permite consultar si una línea tuvo un cambio reciente de SIM, una señal relevante para prevenir posibles ataques de account takeover.
La infraestructura para utilizar estas señales como parte de los sistemas de seguridad ya está desplegándose comercialmente en América Latina. Según GSMA, a diciembre de 2025, 11 operadores o grupos de operadores estaban comprometidos con GSMA Open Gateway, representando más del 90% del mercado móvil regional por conexiones.
Las APIs convierten información disponible dentro de la red del operador en señales que otros servicios pueden utilizar en tiempo real, impulsando la colaboración entre operadores, bancos y fintechs en controles de identidad, autenticación de pagos, onboarding y prevención del fraude.
GSMA menciona el caso de Lydia Solutions, que utiliza Number Verification para autenticar automáticamente a decenas de miles de usuarios diariamente. Según el informe, la solución redujo hasta un 50% la latencia respecto de mecanismos de autenticación anteriores y los ataques de ingeniería social basados en OTP fueron prácticamente eliminados.
Desde Plusmo colaboramos con el ecosistema fintech aportando un conjunto de APIs de identidad móvil que refuerzan la confianza en las transacciones mediante autenticación de identidad y protección contra actividades fraudulentas.